estupendo y entrañable se ve el protagonista César-Scrooge cuyos ademanes y bailes son de goma arábica. Es estraño esa obsesión tuya por el bastón, tu que detestas la propiedad privada..., si Karl te oyese... bueno aunque si te oye Freud puede ser peor la asociación la vestimenta negra... el bastón... los niños... los peluches...., Cesar te queda el tiempo justo para responder a la pregunta ¿Qué tal pasó la infancia? y justificar que en ella no había espacio ni para un abrazo a la almuhada.
Curioso el buen aspecto que tenemos todos/as los coristas, como si estuvieran juntos la banca y los acreedores.
3 comentarios:
Yo me veo estupendo. Creo que me pega ese papel. Solo le veo una pega. Si aparecieran niños a los que dar bastonazos ya sería el acabose...
¡Qué paternal!
Quieres verte rodeado de niños, te encantan los peluches...
estupendo y entrañable se ve el protagonista César-Scrooge
cuyos ademanes y bailes son de goma arábica.
Es estraño esa obsesión tuya por el bastón, tu que detestas la propiedad privada..., si Karl te oyese...
bueno aunque si te oye Freud puede ser peor la asociación la vestimenta negra... el bastón... los niños... los peluches...., Cesar te queda el tiempo justo para responder a la pregunta ¿Qué tal pasó la infancia? y justificar que en ella no había espacio ni para un abrazo a la almuhada.
Curioso el buen aspecto que tenemos todos/as los coristas, como si estuvieran juntos la banca y los acreedores.
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