A RUFINO (POEMA)
Un carajo impertérrito,que al cielo
su espumante cabeza levantaba
y coños y más coños desgarraba,
de blanca leche encaneciendo el suelo
en su lascivo ardor,cual Monjibelo,
nunca su seno túrgido saciaba
y con violento empuje penetraba
hórridos bosques de erizado pelo.
Venció a la humanidad; quedó rendida
la fuerza mujeril; más él, sediento
siempre y siempre con ansia coñicida,
leche despide y mancha el firmamento,
dejando alli su cólera esculpida
del cajaro en eterno monumento.
Atribuido a José de Espronceda
(Ya tienes actividad para la clase de EPC "Educación para la Ciudadanía")

2 comentarios:
Desde luego por mucho que las cosas se escondan detras de ese lenguaje barroco...se entiende. Se entiende pero bien... No se lo que habrá hecho el señor para ganarse ese poema. Ejem.
"Mira que a veces el demonio nos engaña con la verdad , y nos trae la perdición envuelta en dones que parecen inocentes" (Macbeth)
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