sábado, diciembre 18, 2010

Bajar / caer

Cuando temían que el cielo se les cayese sobre sus cabezas creo que era porque no habían pensado nunca lo terrible que puede ser perder el suelo bajo tus píes.


Cuando pisas segura sobre una moqueta que como trampa de oso esconde un agujero descubres lo duro que es el suelo y el daño que el peso de tu propio cuerpo te causa, aquí son los kilos aunque puede que también los años y la postura. Uno se acuerda de Newton y de la madre del que quitó y del que ordenó quitar ese firme suelo que uno espera encontrar cada vez que da un paso, avanzando.

Así he conseguido tener unos labios rotundos, como de actriz porno cincuentona que no sabe cómo mantenerse joven. Un mano derecha que ennegrece y amarillea, inmovilizada y lo mejor una baja, los diestros heridos no podemos trabajar cuando nos tenemos que servir de la zurda solamente.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio