LO PEOR DE CADA CASA (y de cada casa lo peor)
lunes, febrero 26, 2007
martes, febrero 13, 2007
Reflexiones desde Getafe
Lo publico por encargo de JP
El pasado sábado 10 de febrero, un accidentado ciudadano de Getafe recibió la ayuda compañía de sus amigos Madrileños, uno de los cuales declaró “sentir la diferencia entre la gente de Getafe respecto a su barrio”.
Aunque la distancia entre Getafe y la puerta del Sol de Madrid es 12 km, están unidos por el metro y llegan a ser limítrofes por una misma calle [Villaverde (Madrid)], a aquel municipio se le catalogó desde su explosión urbanística en 1970 como ciudad dormitorio o suburbio, lo que explica la existencia de mayor población joven y con menores ingresos, baretos con fritanga y con servilletas tiradas por el suelo, aún siendo la misma área metropolitana de Madrid y tener --algo impensable para el sur de Madrid-- una Universidad.
La actitud del reflexivo amigo madrileño ilustra trágicamente un proceso mental bien conocido por los psicólogos y lingüistas defensores de la teoría de la ‘forma’ (Gestalt, en alemán): interpretamos la realidad a través de un repertorio de esquemas cognitivos preconcebidos, que nuestra mente activa cuando recibe ciertos estímulos sensoriales.
Así, ver un “quinqui” en el supermercado activará en algunos un estereotipo o pensamiento mucho más general: “En la zona sur de Madrid siguen siendo distintos”.
Entre estos psicólogos se ha estudiado la importancia cognitiva tienen las ‘metáforas’, mediante las que establecemos un paralelismo tácito entre dos situaciones, y, sin darnos cuenta, percibimos y describimos una de ellas con las categorías de la otra.
Así, por ejemplo, si al debatir nos guiamos inconscientemente por la metáfora “Una discusión es una GUERRA”, adoptaremos una actitud más ‘beligerante’ y menos cooperativa que si nos guiáramos por, digamos, la metáfora “Un debate es un BAILE”.
En la página web cogsci.berkeley.edu/MethaphorHome, Lakoff mantiene un amplio catálogo de las metáforas cotidianas más comunes (“El amor es un viaje”, “El discurso es un hilo”, “Las ideas son objetos”, “El dinero es un líquido”...).
Las metáforas son omnipresentes. Quien no ha pensado que al palidiciente Javier le sería aplicable, ahora que por fin le atiende la Mutua, una metáfora tácita: “La mejor atención médica es la de una enfermera atractiva”.
Aunque la distancia entre Getafe y la puerta del Sol de Madrid es 12 km, están unidos por el metro y llegan a ser limítrofes por una misma calle [Villaverde (Madrid)], a aquel municipio se le catalogó desde su explosión urbanística en 1970 como ciudad dormitorio o suburbio, lo que explica la existencia de mayor población joven y con menores ingresos, baretos con fritanga y con servilletas tiradas por el suelo, aún siendo la misma área metropolitana de Madrid y tener --algo impensable para el sur de Madrid-- una Universidad.
La actitud del reflexivo amigo madrileño ilustra trágicamente un proceso mental bien conocido por los psicólogos y lingüistas defensores de la teoría de la ‘forma’ (Gestalt, en alemán): interpretamos la realidad a través de un repertorio de esquemas cognitivos preconcebidos, que nuestra mente activa cuando recibe ciertos estímulos sensoriales.
Así, ver un “quinqui” en el supermercado activará en algunos un estereotipo o pensamiento mucho más general: “En la zona sur de Madrid siguen siendo distintos”.
Entre estos psicólogos se ha estudiado la importancia cognitiva tienen las ‘metáforas’, mediante las que establecemos un paralelismo tácito entre dos situaciones, y, sin darnos cuenta, percibimos y describimos una de ellas con las categorías de la otra.
Así, por ejemplo, si al debatir nos guiamos inconscientemente por la metáfora “Una discusión es una GUERRA”, adoptaremos una actitud más ‘beligerante’ y menos cooperativa que si nos guiáramos por, digamos, la metáfora “Un debate es un BAILE”.
En la página web cogsci.berkeley.edu/MethaphorHome, Lakoff mantiene un amplio catálogo de las metáforas cotidianas más comunes (“El amor es un viaje”, “El discurso es un hilo”, “Las ideas son objetos”, “El dinero es un líquido”...).
Las metáforas son omnipresentes. Quien no ha pensado que al palidiciente Javier le sería aplicable, ahora que por fin le atiende la Mutua, una metáfora tácita: “La mejor atención médica es la de una enfermera atractiva”.

Yo, prefiero la atención y compañía dispensada por mis AMIGOS el pasado sábado, con risas y demás, pues, como advertía del juez Cardozo sobre las metáforas jurídicas: “Cuidado con las metáforas: surgen como mecanismos que liberan el pensamiento, pero suelen terminar por esclavizarlo”
viernes, febrero 09, 2007
miércoles, febrero 07, 2007
martes, febrero 06, 2007
LEÓN POR JP
Hola aunque ya viejas no han salido amarillentas...., disculpar el retraso pero tenia que esperar a que los acontecimientos fueran cargando la cámara. Un saludo.

En esta otra, aparecemos cual modelos..., vamos, ... que si no fuera porque lo que nos une es la factura del menú se podría decir que nunca hubo dos hombres tan bien acompañados (en la vida, todo es cuestión de buenos gestos y en algunos casos incluso compostura).


