domingo, mayo 08, 2011

cumplo 22, la nueva frontera


Entre los chicos del grupo está empezando a cundir una anormalidad preocupante, propia de la edad, que se materializa en los cumpleaños en contínuos mini desahogos propios de un dulce octogenario en la mansión de las conejitas de PB.

De ahí que que C. celebrara su cumpleaños casi un mes despúes, previa digestión; o la negativa de J. a festejo alguno, o la de A. a fijar un número mágico cual camiseta de futbolista o rasca de la Once,



Mientras vemos como se van ampliando nuestros plazos vitales, también como se inicia un síndrome de vejiga hiperactiva, fruto de la sobredosis de actividad vivida, y que algunas canciones, en algunos momentos, nos lo recuerdan.