Treinta y tantos
Recuerdo yo la serie con este nombre, las cosas de "adultos" que vivían. Ahora que estamos todos en la década veo como a nuestras vidas también han llegado esos problemas de "mayores".
Los implantes de Charo, mis retoques, dentro de poco alguno nos hablará de sus injertos. Pasa el tiempo, nos oxidamos y asistimos aterrorizados al deterioro de nuestro chasis.
Antes de que nuestras conversaciones se centren en cuales y cuantas pastillas tomamos, y si tenemos un nuevo dolor, hemos de buscar juntos la fuente de la eterna juventud.
El formol descartado, que mal olor, pero tomemos como base su componente antes de la transformación, pero de etílico que el metílico no lo venden en cualquier bar.

















