Invasores
Casi parecía que no había pasado el tiempo, reencuentro que fue la siguiente frase tras un punto y seguido. La isla mayor nunca estuvo lejos, solo fue un espejismo.
El sábado por unas horas estuvo reunido el grupo de luchadores que años atrás vencían las largas noches madrileñas con ganas y copas. El arma fue acompaña de coca-cola y hielo, como siempre, hielo que no enfrió las ganas ni las lenguas, nada que contar y todo por decir. Hombres en su hábitat, la noche.
Fui espectadora de ese momento y aún trato de comprender como su amistad lo puede todo.
Bienvenidos!!!!
Previamente, Andrea Bocelli, tenor maravilloso, se entregó de verdad. Le debemos 2 horas mágicas de repertorio de arias tan brutales como "nessun Dorma" y permitirnos que, en un estadio de futbol, nos sintiéramos 20..000 personas como si estuviéramos en teatro principal de Palma de Mallorca a la intemperie, de pie inmóvil, la mirada perdida y la orquesta al fondo