sobrellevar la tragedia del final del verano
Alex, la historia no sé si buena, pero sí es real, contada sólo para matar el rato (uhpp! con perdón).
Cass, sabes que siempre, a pesar de mi tozudez y mi conservadurismo -extraño para ser de socialdemócrata-, me dejo convencer y vencer...,y la invitación es tentadora, las fiestas del PCE siempre han sido una manera feliz de sobrellevar la tragedia del final del verano y de las noches gastadas en no dormir, algo a la vez terrible y memorable, esa especie de sublime peso que notaríamos si nos cayese encima un avión cargado de gorriones.

Lamentablemente, este septiembre va a ser imposible (laborum manda).
En octubre les quiero ver por aquí: un fin de semana ya con vuelos son accesibles, lo conseguiré aunque sea por la via penal, juro poner una busca y captura :-)

Después de lo anterior sólo me queda concluir con aquella sentencia:¿El paisaje de Palma? Bobadas, Chicos. ¡El paisaje sólo es lo que un fugitivo necesita para cambiar de ciudad!
